Tu asistente contesta primero. Cuando hace falta una persona —o cuando no sabe algo— te pasa la conversación.
En el menú, Conversaciones te lleva a la bandeja ya identificado, sin escribir contraseña. Ahí están todos los mensajes de tu negocio: chat de la web, WhatsApp y las llamadas.
Solo aparece si tienes correo en tu ficha del equipo. Si no lo ves, pídele a quien lleve el portal que te lo añada.
Cuando termines con una conversación, resuélvela. Así el asistente vuelve a hacerse cargo y atiende el siguiente mensaje de ese cliente. Si la dejas abierta, el asistente no interrumpe: entiende que la llevas tú.